Después de una dura despedida, en
la que no faltaron risas y llantos, ya empaquetamos nuestras cosas para salir
de Larabanga. Es muy duro tener que irse de un sitio y que sean nuestros
propios alumnos los que nos digan “por favor quedaros”. Hemos dejado mucho de
nosotras en este lugar, pero nos llevamos más de lo que hemos dejado. Qué
difícil es despedirse de alguien para toda la vida.
Empezamos nuestro viaje de vuelta
levantándonos a las 3 de la mañana, cogiendo un autobús dirección Tamale. Donde
en un principio nos íbamos a quedar un día pero gracias a que teníamos amigos
que nos han enseñado la ciudad y la cultura, tanto de día como de noche,
decidimos quedarnos tres. De los tres días que estuvimos en Tamale uno de ellos
estuvimos en la piscina, en el que aparte de bañarnos pudimos contemplar bailes
típicos con gembe. El segundo día pudimos ver el mercado del arte, en el que gracias
a nuestros amigos las cosas que hemos comprado nos han salido más baratas ya
que nos hemos hecho unas expertas del regateo. Por las noches salíamos a una
discoteca que se encontraba en una azotea del edificio con vistas a la ciudad,
en la que una de ellas se nos cruzó un cable y nos pintamos la raya del ojo y
nos pusimos nuestras mejores galas, es decir,
las de siempre, ya que aquí no disponemos de un vestidor para elegir
modelito. Con esto nos despedimos de Tamale cogiendo un trotro a la mañana siguiente
acompañadas una vez más por nuestros amigos GRACIAS SHANI Y MUNIRO.
Después de 4 horas de viaje
enlatados como sardinas, llegamos a Kintampo donde nos esperaba nuestro nuevo
amigo Okocha, al cual no conocíamos pero nuestro amigo Muniro nos había ofrecido como ayuda en esta ciudad. Una
vez con él nos dirigimos a buscar un hotel y a comprar cena, dormimos la mona y
a la mañana siguiente nos fuimos a ver las cataratas con Okocha y su fiel
compañero taximan. Después de bajar 152 escalones vimos la mejor de las
cataratas y como queríamos ver el resto volvimos a subir las infinitas
escaleras que se nos salían los higadillos por la boca y nuestros amigos nos
decían “¿estáis cansadas?” jajajajaja
mamones que subían corriendo. A la vuelta al hotel nos quedamos tiradas en
medio de la carrtera debido a un problema con el coche de taximan, aunque
nosotras dedujimos que el problema estaba en la falta de gasolina, si, vimos
que el marcador de la gasolina estaba por debajo de la reserva pero él decía
que se había roto el coche por lo que cambiamos de taxi. Recogimos las maletas
y fuimos a coger otro trotro para dirigirnos a Kumasi.
Kumasi, UN ASCO DE CIUDAD, a la
que solo volveríamos para comer hamburguesa y pizza jajajaja, por lo que
volvimos a cambiar nuestros planes y en vez de quedarnos a pasar un día y
visitar el mercado de las 10.000 puestos, decidimos volver a coger un trotro
hacia la playa, Cape Coast. Una vez aquí, donde nos encontramos mientras
escribimos, nos alojamos en un hotel recomendado por nuestro amigo Carlos,
llamado Baobab, el cual podéis encontrar en Facebook. Una vez ya instaladas,
nos fuimos a comer macarrones con QUESO
y de camino a ello nos encontramos con nuestro amigo Erik, el Rasta (Panter, te
manda muchos recuerdos y te echa mucho de menos), por la tarde paseamos por la
playa y empezamos a poner el ojo en los regalitos. Por la noche nos tomamos
unos Gin tonic y un bailleys a la orilla del mar, acompañadas de algunos
rastafaris que han empezado a ser nuestros amigos y nos han ayudado a comprar
al mejor precio por lo que una vez más gracias a nuestros amigos de África.
Gracias a nuestra amabilidad y
desparpajo, nuestro amigo que cocinó macarrones con queso, el cual se hace
llamar África, nos ha dejado su chiringuito para cocinar “paella”, hemos decir
que nos salió genial aunque no era paella ya que no llevaba los ingredientes
habituales. De aquí hasta el lunes antes de irnos a Accra, nuestros planes son
playa, playa y más playa, para intentar quitarnos las marcas de las camisetas y
pantalones que poco a poco van desapareciendo jejejeje.
Nos acordamos mucho de vosotros cada
vez que vemos algún lugar decorado con motivos navideños, pues en muy pocos
sitios se celebra la navidad.
Aunque sabemos que es con retraso
queremos dedicar esta entrada a nuestra amiga Diana que cumplió años el día 7
de diciembre y tuvo la suerte de recibir una llamada desde África.
Como siempre muchos besos y
abrazos a todos, ahora que estamos en la recta final de esta gran aventura
tenemos más ganas de veros.
Ana: Familia y amigos ya hay
ganas de veros y sobre todo de pegaros un achuchón. ¡¡CAROL FELICIDADES!!
Siento un año más no haber podido estar a tu lado pero no te preocupes que en
breves estaremos juntas para celebrarlo. Muchos besos.
Marina: familia en una semana me
tenéis de nuevo dando guerra. Papa déjame descansar y no me hagas trabajar que
ya he trabajado mucho estos dos meses jejeje. Mama me encantan tus grabaciones
de whatsapp jajajaja. Tronkis os quiero mucho.
Irene: Gordopilo feliz día 12 de
Diciembre te quiero mucho nos vemos en una semana.
Salome: Papi, Mami, brothers,
ratón, family, amigos y demás queridos en nada vuelvo a dar guerra y a
molestaros un poquito. David ya si que si no queda nada, te quiero.
Veo que habéis disfrutado la experiencia, ahora os toca volver a la realidad que os estamos esperando por tierras españolas!!! Un abrazo!!!
ResponderEliminar